De Maras al Mundo

by Javier Gogna

 

 

De Maras al Mundo

by Javier Gogna

Maras, que queda a 50 kilómetros de Cusco y a 3,300 metros de altura, encontró en la sal su buena fortuna.

Hoy, la sal de Maras del Perú está en 18 países de cuatro continentes del mundo, desde Canadá, Estados Unidos, Rusia y Francia, hasta Japón, China, Filipinas y Australia.

La innovación de este proyecto reside en su modelo de negocio, la cooperativa. Dado que los pozos preincaicos no se compran, sino que se heredan de generación en generación, cada familia explota sus pozos individualmente, pero el envasado, la distribución y venta se realiza cooperativamente y cada familia se lleva un porcentaje dependiendo de cuántos pozos tenga. Además, los ingresos obtenidos por la venta de entradas al recinto, se reparten entre todas las familias.

No se permite tener pozos sin explotar, si algún pozo no es explotado no recibe porcentaje de ingresos evitando así el abandono. También existen varios puestos de venta de sal para los turistas cuyos beneficios son individuales para cada familia. Con los ingresos obtenidos entre todos, han asfaltado la carretera de acceso a las salinas y han construido un mirador para observar la belleza de las minas de sal.

Las familias han logrado organizar una producción laboral con un atractivo turístico de manera cooperativa y siendo responsables con los problemas ambientales. Han demostrado que la utilización responsable de los recursos naturales por el hombre es posible y han aumentado los puestos laborales de la población local gracias al turismo.
Hace siglos que los pozos empezaron a ser explotados y los propietarios continúan una tradición que además de mejorar sus ingresos y sus vidas, los hacen sentirse descendientes directos del imperio cusqueño. No por nada la sal que ellos embolsan tiene como logo un Inca de perfil y el nombre “Sal de los Incas”.
"La innovación de este proyecto reside en su modelo de negocio, la cooperativa. Dado que los pozos preincaicos no se compran, sino que se heredan de generación en generación."
"Cada familia explota sus pozos individualmente, pero el envasado, la distribución y venta se realiza cooperativamente y cada familia se lleva un porcentaje dependiendo de cuántos pozos tenga."
"No se permite tener pozos sin explotar, si algún pozo no es explotado no recibe porcentaje de ingresos evitando así el abandono."
"Las familias han logrado organizar una producción laboral con un atractivo turístico de manera cooperativa y siendo responsables con los problemas ambientales."
"Hace siglos que los pozos empezaron a ser explotados y los propietarios continúan una tradición que además de mejorar sus ingresos y sus vidas, los hacen sentirse descendientes directos del imperio cusqueño"