Unearthing of the Carnival and Descent of Cerro Blanco in Uquía

by Miguel Angel Martin

 

Unearthing of the Carnival and Descent of Cerro Blanco in Uquía

by Miguel Angel Martin

The Carnival unearthing ceremony is a tradition throughout the Quebrada de Humahuaca, in the province of Jujuy, Argentina.
In Uquía, this ritual acquires its own characteristics. Here, the Bajada del Cerro Blanco is considered a fundamental tradition.
Since 1942, every first Saturday of Carnival, "Los Alegres de Uquía" celebrate the beginning of the most important community festival in town. The two years of pandemic interrupted the continuity of this cycle.
This year, the Carnival returns to the streets of Uquía and El Mojón with its offerings at the foot of the hill, awaits the host of Devils and Diablas.
A las 17:00 hs del Sábado de Carnaval, el estruendo anuncia la apertura oficial del Portal que une Cielo, Infierno y Tierra.
Las Diablas y Diablos emergen del horizonte irregular del cerro, y se desbarrancan, bailando y saltando.
Como cada año, el Sábado de Carnaval, Uquía, vuelve a ser patrimonio de Los Alegres.

Cuando celebraban la cosecha hace miles de años, con ofrendas a la Pachamama, los pueblos originarios no conocían la figura del Diablo de la religión cristiana, y menos la fiesta del Carnaval, cuyos orígenes se hunden en la antigüedad y el medioevo europeo. Sincretismo, heredado de la conquista, se incorporó la figura del "diablo" para simbolizar este tiempo de permisos y liberaciones, "fiesta endiablada" previa a las abstinencias para preparar el alma para Dios.

En cada lugar de la Quebrada de Humahuaca, los Diablos incorporan elementos propio. Por ejemplo, la cola, que en otros sitios es de tela, y está cosida el traje, en Uquía llevan un lazo de cuero trenzado que sostienen en sus muñecas.

Doña Feliza Choique de Cunchila, decana del Carnaval, custodiada por las diablas y diablos, vuelve a la Bajada. Primero como "gitana", después como "Diabla Mayor", los venerables zurcos de su rostro representan la continuidad de este festejo.

Las "Diablas" representan la importancia de la mujer en la preservación de las tradiciones.

Poco a poco, la comparsa de Diablos y Diablas, junto con los músicos se entrelazan con el público, que deja de ser espectador, para convertirse en parte de la ceremonia.

En los días previos, la población, que según el censo de 2010 era de 508 habitantes, se multiplica por miles.

La Bajada tiene su punto culminante en el Mojón, en donde se realizan las ofrendas para agradecer la abundancia del año. Desde allí, los Alegres siguen hacia el pueblo, a participar de las invitaciones en las casas de las familias integrantes. El Carnaval, por tres días se libera.