Retratos en Pandemia

by Yanahara Mauri Villarreal

 

 

Tenemos el agrado de presentar un ensayo realizado en Cuba por una artista cubana que nos muestra la realidad cotidiana de su gente en medio de la crísis generalizada que vive su pueblo y agravada aún mas por la situación crítica en que las medidas y limitaciones impuestas por la pandemia de Covid están dejando al mundo, sobre todo a los mas pobres y desprotegidos. Este trabajo fué publicado originalmente en el sitio cubano periodismodebarrio.org

Retratos en Pandemia

by Yanahara Mauri Villarreal

La realidad cubana se ha vuelto negra. La pandemia ha venido a golpearnos a todos sin distinciones y ha vuelto trisas una economía que ya venía famélica. No quiero resultar pesimista pero hacia cualquier dirección que intento mirar veo puro caos.
Comer en Cuba desde hace mucho se ha convertido en un lujo para la gran mayoría de la población, y ha dejado de ser una necesidad básica. No hay bolsillo que aguante no sólo los precios de los alimentos, sino también del aseo, de las medicina, etc. El valor de cualquier producto alcanza cifras escandalosas, hasta cepillarse los dientes o comprar un par de chancletas es un problema en este país. Ya ni siquiera hay medicamentos, enfermarse se convierte en una película trágica para el enfermo y sus familiares. Para todos es bien sabido que los productos de la bodega no alcanzan, es una burla que te digan que son los productos para el mes. El mercado negro da un respiro y a la vez asfixia por la subida de los precios en todos los productos, sencillamente ¡ya no se puede vivir en Cuba!.
Sin embargo, muchos adultos mayores malviven de esta canasta, porque no tienen dinero para más y porque les da justo para comprarla. Hay tantos en las calles tratando de vender lo que les caiga para sobrevivir, y así los ves también en las colas de las bodegas y panaderías en plena pandemia, bajo riesgo de contagio. Otros rebuscan en la basura o mendigan, sin ilusiones, sin familia o sin casa.
Me pregunto cómo pueden vivir tantos adultos mayores de un retiro bajo en moneda nacional que se les escurre en un abrir y cerrar de ojos, y que no tienen familiares en el extranjero que les puedan mandar dólares americanos o euros para que se creen una tarjeta en MLC y logren comprar en las abastecidas tiendas de este tipo. Este no es un país para adultos mayores, me da horror envejecer en un país donde no tenga un retiro digno, o donde no se pueda vivir decorosamente la vejez si no tienes hijos o familiares que te ayuden desde el extranjero. Y esos longevos siempre me recuerdan también que una vez fueron jóvenes como nosotros hoy, con ilusiones, planes de futuro, ideas de progreso y de libertad; y este pensamiento me aterra pues la idea de futuro se desvanece en una lucha diaria que se define en tratar de resistir diariamente.
"Señoras vendiendo"
"Manuel, jubilado de 71 años"
Ha estado enfermo y se queja de la falta de medicamentos y de los altos precios de estos cuando los puedes encontrar.

"Sra de 82 años "
Trabajó para el estado más de 30 años, fue profesora de gimnasia y masajista. Retiro de 1005 pesos en MN. Come gratis de Lunes a Viernes en una organización religiosa que asiste a personas con pocos recursos. Su casa tiene problemas de derrumbe.

"Pareja que sobrevive vendiendo objetos encontrados en la basura."
"Señor que no quiso mostrar su rostro por miedo. Vende objetos confeccionados en una fábrica clandestina."
"Señora de 73 años, retiro de 2300 MN. Vende lo que puede en las calles."
"Lázaro, 75 años "
No tiene retiro. Vive en la casa de su hermano que tiene un retiro de 2000 MN. Está pidiendo a los trabajadores sociales que lo internen en un asilo por falta de recursos y no le dan respuesta.

"Norberto, 72 años"
Vive solo, no tiene retiro. Trabajó para el estado 33 años, sobrevive vendiendo lo que puede.

"Señora que trabajó más de 35 años para el estado de bodeguera."
"Nancy, de 81 años "
Más de 40 años trabajando para el estado. Vende lo que puede porque su retiro es muy bajo.

"Señora que no quiso mostrar su rostro ni dar datos sobre su persona por miedo. Vende lo que puede para sobrevivir."
"Daisy, 80 años"
No tiene retiro, vive sola. Sobrevive lavando y planchando para la calle y de alguna ayuda que le pueda dar su hermana que también vive en Cuba.