La pobreza y el arte se han reunido infinitas veces a lo largo de la historia e incontables artistas de todo tipo han encontrado allí la belleza donde otros han creído que lo que se estaba haciendo era denunciarla. La belleza también crece en un mundo desigual. Es histórico este tema; muchos le dan vuelta la cara. Es bíblico ese giro y también cierto. Más allá de promover la compasión.