Fué un domingo de marzo en el balneario de Punta Lara, Partido de Ensenada, a pocos kilómetros de la Ciudad de La Plata.
Estaba compartiendo un asado con amigos, y con muchos otros vecinos de mesas que también disfrutaban del suyo, cuando pasada ya la hora de los postres presenciamos como se fueron encaminado hacia al río.
Vestidos de blanco, en un clima festivo, rodeados de muchos otros curiosos que eventualmente estabamos ahí, decididamente se agruparon y sonrientes se adentraron en el Río de la Plata.
En la medida que procesaba el hecho de que estaba siendo testigo del ritual iniciático de una de las grandes corrientes de la cristiandad fuí tomando estas fotos sin espacio para pensarlas, solo se trató de registrar el devenir de los acontecimientos, inspirados estos en la tradición bíblica de Juan el Bautista.
Esta pequeúa serie de fotografías es lo que logré capturar de ese inesperado evento.