Comodoro Rivadavia

por David A. Muñoz

Comodoro Rivadavia - Portfolio fotográfico de David A. Muñoz publicado en el Año 1 Nro 10 del mes de Agosto 2017
La lluvia empezó a devorar la ciudad lentamente, los canales evacuadores colapsaron, el cerro Chenque comenzó a llorar barro, el agua busco su cause natural haciendo surgir venas de agua y lodo, inundando la ciudad de un gris amarronado que aun continua 4 meses después del temporal.

 


Comodoro Rivadavia recibió en 5 días la misma cantidad de agua que llueve en un año, lo que provoco la peor inundación registrada desde 1958.

El barro, el lodo, el agua y un estado ausente, provocaron la peor catástrofe de la historia arrasando con todo, casas, vehículos, rutas, puentes y recuerdos. Lo que no se llevo el agua, lo tapo el barro y así entre ambos, sometieron a la ciudad petrolera en un caos social.

Al ver que la ciudad se comenzaba a desbordad social y emocionalmente por la tormenta, decidí salir a registrar lo que estaba pasando, fui a buscar la imagen en los sectores mas vulnerables , los que según las radios, las redes sociales, las cadenas de whatsapp estaban sufriendo los embates de la lluvia y me encontré con una realidad que golpeo el lente de mi cámara.

Las avenidas que normalmente transitaba, estaban bajo el agua, los vecinos de mi cuadra pedían ayuda para salir de sus casas al igual que los de muchísimos otros barrios, calles inaccesible por grietas y roturas en el asfalto, los Bomberos, Policía, Defensa Civil, Ejercito, etc, hacían lo imposible por estar en todos los lugares y colaborar de la mejor manera posible, todo era caos, caos y caos.

La gente pidiendo agua, nylon, ropa seca, alimentos, mas agua, leña, preguntando por lugares de evacuación para estar seguros y refugiados, 1000 evacuados se registraron en 48 hs, llegando a los 10.000 en una semana.

 


El registro fotográfico se mezclo entre la ayuda y la necesidad de mostrar en redes sociales lo que la tormenta estaba causando en la ciudad y creí conveniente continuarlo día tras días por todos los barrios, por todos los sectores que estaban siendo golpeado por el temporal, salía por la mañana y regresaba por la noche a mi casa a editar y difundir, cuando no podía salir por la mañana salía por la tarde noche y al regreso publicaba.

Fue doloroso ver a la gente en la calle sin nada, vehículos totalmente tapados en barro, gente resignada a la perdida total de su casa, de sus recuerdos, de sus bienes personales. Entrar a los centros de evacuación y ver la mano voluntaria fue lo que resurgió de la tormenta, y lo que me alentó a continuar registrando lo que pasaba, una ciudad muchas veces apática se transformo en la ciudad del voluntariado.

Cada día registraba en forma documental las distintas zonas de la ciudad por donde el agua golpeo con crudeza y veía la mano solidaria de los vecinos, que agarraban palas para ayudar aun cuando ese no era su barrio ni era su pariente ni conocido, se aunaban esfuerzos en contra del barro, se hablaba solo de ayudar, las asociaciones e iglesias que cocinaba y repartía comida gratis, las camionetas que llevaban agua sin cobrar, la tormenta hizo surgir un comodoro distinto, un comodoro amable y solidario.

 


Fui fotografiando día a día lo que sucedía, las grietas en las avenidas, el barro de los cerros, las casas inundadas y abandonadas, la mano solidaria, la usencia del estado, las perdidas materiales y sentimentales, la tristeza y la miseria, lo bueno, lo malo, lo que no se dijo y lo que no se quiere ver, de la ciudad del petróleo a la ciudad del barro y el abandono, Comodoro fue una ciudad antes de la tormenta, Comodoro hoy es otra ciudad después del Temporal y la inundación. Leer mas...

 

 


 

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