Crónica de una misa

por Matías Moyano

Crónica de una misa - Portfolio fotográfico de Matías Moyano publicado en el Año 4 Nro 8 del mes de Junio 2020
No creo en la misa

Si pudiera elegir cambiaría el concepto de misa por peregrinaje. A Tandil se peregrina en busca de algo, sin dogma pero con certeza, no tiene forma pero es claramente reconocible. Todos los viajes tienen dos lados: el que se exhibe y el que se oculta.

Quizás la magia también tenga un poco de eso que no sabemos denominar. La magia muestra el truco. Pero no es la misma visión la que tiene el mago, de la que tiene la asistente de la que tiene el público. Es el mismo espectáculo, pero no es la misma experiencia.

Tandil estaba copado. Hoteles, casas de familia, parques, rutas y hasta espacios que no fueron planeados para el acampe tenían un estandarte redondo. La música está fuerte y se siente a cada paso. Como un dj deforme que no logra empalmar sus pistas los distintos discos se van en fade frente a cada nuevo parlante. La música pareciera brotar de cualquier lado: celulares, parlantes desconados de computadora entre las rejas de una casa achacada por el tiempo y desde camionetas con sus puertas traseras abiertas. Caminás expectante entre una multitud alienada y cada disco parece hacer falso contacto con un recuerdo, como un chispazo, el disco trae la sensación de ese momento de tu vida. El viaje dentro del viaje. No se puede escuchar un buen disco sin sentir que marcó una parte de la vida.

Ante la mirada de 250.000 personas, pocos minutos antes de comenzar el show, el Indio terminó con los rumores fiel a su estilo: sin prensa de por medio y directo a su público. “Si me escuchan tengo algo para decirles. Anda circulando una versión por internet de que estoy enfermo... y es verdad. Mister Parkinson me está pisando los talones, pero acá estoy, No me voy a bajar tan fácil del escenario”. Leer mas...

 

 


 

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