De la Voluptosidad

 

De la Voluptosidad

Publicado en el Año 5 Nro 5 del mes de Marzo 2021 pág.48

 

 Nunca como en 2020 se le dio tanta importancia a las ventanas y esto gracias a un virus. Ahora, hay que considerar que toda ventana es un portal, un espacio de conexión con la posibilidad de husmear y ser husmeado. No existe morbo más excitante que el generado por el fisgoneo. Toda ventana es indiscreta por naturaleza, aunque la cubramos con las más gruesas (y oscuras) cortinas del alma. En ese sentido y de acuerdo a nuestras posturas morales (o a cuánto estemos adaptados a las restricciones sociales) la ventana será más o menos imprudente e impúdica, le otorgaremos la posibilidad de revelar más o menos los frágiles espacios de nuestra realidad interior y de mostrarnos hacia afuera como en realidad somos. Las ventanas no se hicieron para ocultar, sino para mostrar. Hoy, con la crisis de la pandemia por el SARS-CoV-2, las ventanas han cobrado otra dimensión y sentido diferente. Se han engrandecido, se han ensanchado, pero al mismo tiempo se han agenciado formas de veladuras sutiles que ofrecen posibilidades distintas de interpretación.

 


 

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