El Ghetto de Varsovia

por Patricia Bottero

El Ghetto de Varsovia - Portfolio fotográfico de Patricia Bottero publicado en el Año 4 Nro 1 del mes de Noviembre 2019
El ghetto de Varsovia, el mayor sector de concentración de personas judías del Holocausto, fue creado en los tiempos de la ocupación de la Alemania Nazi, durante la II Guerra Mundial. Funcionó desde 1940 hasta 1943 en el centro de la capital polaca. Allí, llegaron más de 400.000 personas, aproximadamente el 30% de la población de Varsovia. Se encontraban hacinados en un espacio equivalente al 2,4% de la superficie total de la ciudad. En la misma zona fueron confinados además de los judíos polacos, otras personas deportadas de diversos países europeos. La ración de comida que les entregaban los alemanes era oficialmente de 180 calorías por persona y por día, cuando la de los polacos era de 1.800 y la de los alemanes de 2.400. Un muro de tres metros de altura y 18 kilómetros de largo los separaba del resto de la ciudad, donde vivían los polacos católicos. Para los que sobrevivían al infierno, fue un lugar transitorio hasta su traslado en tren hacia Treblinka, campo de exterminio ubicado al noroeste de Polonia.
Los restos de lo que fuera el ghetto se encuentran esparcidos en una zona circunscripta a algunos barrios. Aún subsisten algunos edificios de varias plantas con sus vidrios rotos y portones con cadenas y candados, paredes, paredones y calles perdidos como fantasmas, entre complejos, barrios o zonas más modernas, todas céntricas.
El muro del ghetto demarcado en el suelo atraviesa silencioso la vereda del imponente Palacio de la Cultura y la Ciencia, que se levanta majestuoso con su monumental arquitectura del realismo socialista, sitio de referencia cultural obligada para locales y foráneos. Calles tales como Prozna, Zielna, Zlota, Chmielna y Mala resultan de no fácil localización, -los fantasmas suelen ser escurridizos-, a pesar de la amabilidad de los locales.
Al otro lado del río Vístula, se encuentran las viviendas de las calles Mala y Stalowa, en el barrio Nueva Praga, que fuera locación de la película El Pianista de Roman Polanski. Muchos de estos departamentos, que no se encuentran dentro de los límites del ghetto, aunque corresponden al mismo momento histórico, se encuentran habitados. Leer mas...

 

 


 

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