En una pequeña y adormecida Ciudad, como Santa Rosa, Capital de La Pampa, donde pareciera que todo está “siempre en orden” donde no se creía en la pobreza extrema, un día cualquiera del mes de junio de 2019, estalló en la cara de todos lo que por años se quiso ocultar, y así creció y hasta se bautizó un asentamiento al borde de la ciudad, “EL NUEVO SALITRAL” y allí y como pueden viven la cruda realidad bajo la crueldad de los fríos y el viento pampeano aquellos invisibles ocultos, los que quedaron sin trabajo, los que no pudieron pagar más el alquiler, los que nada tienen que perder porque ya lo perdieron todos