El Perdido

Temas

 

El Perdido

Publicado en el Año 1 Nro 9 del mes de Julio 2017 pág.54

 

 Era octubre del 2016.
Después de tantas semanas sin hablarnos, mi papá me invitó a ir a La Pampa con él durante cuatro días.
únicamente él y yo.
Vagué en la incertidumbre, dudé durante algunas horas; no estaba segura si era una idea "beneficiosa".
íbamos a estar en el medio del campo de un amigo de él, sin electricidad.
únicamente él y yo.
A último momento le dije que sí. Salíamos al dia siguiente. Agarramos dos bolsas de dormir, mucho abrigo, y galletitas y bananas para el viaje.
A la madrugada ya estábamos en la ruta y 8 horas después llegamos.
Ahí estaba: El Perdido.
Y su magia.
Su clima árido, su sol incandescente.
Sus copetonas, sus liebres.
Su casa antigua, abandonada en la justa medida.
Su helada nocturna.
Su cielo azul, cielo negro.
Por las noches caminábamos debajo de los sauces, atravesándolos.
Las estrellas se dejaban ver entre sus hojas como guirnarldas de luces cálidas. Esas que me gustan a mí.
Me resfrié. Me cuidó. Nos cociné. Lo fotografié.
Casi todo el tiempo estuvimos juntos en silencio.
Me sentí feliz.
Qué lindo saber que sin decirnos nada, en El Perdido papá y yo nos volvimos a encontrar.
Que de ese momento estas fotos me van a quedar.

 


 

En este número