Troperos

 

Troperos

Publicado en el Año 2 Nro 6 del mes de Abril 2018 pág.22

 

 Tropero se compone en cuatro partes, ya que narra el trabajo del gaucho a lo largo del todo un año a través de las cuatro estaciones. Para la primer etapa, verano, hicimos el viaje desde nuestros bolsillos y gracias a la ayuda de nuestras familias, estuvimos conviviendo con los gauchos, y además de documentarlos, trabajamos con ellos durante un mes. A esto le siguieron varios viajes a lo largo de dos años, donde si sumáramos todo el tiempo que pasamos con ellos serían unos cinco o seis meses. Cada viaje lo realizábamos cuando juntábamos los fondos necesarios para hacerlo, esto sucedió gracias a la ayuda de muchas personas, principalmente con pequeñas donaciones que recaudábamos. Realizamos eventos por el país donde mostrábamos los avances del proyecto largometraje, así como del libro. Estuvimos en Bs As participando de La Rural y en galerías, en el museo MAR de Mar del plata, en la casa de arte Cabrales, así como Villa la Angostura, de donde somos oriundos. Vendimos fotos, hicimos una campaña de crowdfunding y pedimos muchos favores para poder conseguir los recursos básicos que necesitábamos para realizar los viajes, combustible y comida principalmente. Durante nuestra estancia en el campo convivimos con los gauchos y forjamos una amistad compartiendo trabajo y experiencias increíbles que vivimos con ellos. Son gente muy humilde y trabajadora, los cuales llevan viviendo por esas tierras desde hace muchos años de generación en generación. Les gusta su vida en el campo, no toleran ni siquiera más de tres días en el pueblo, y su oficio esta lamentablemente en peligro de extinción. Esto se debe a varias cosas, principalmente que los jóvenes no se interesan más por el campo, ya que prefieren una vida en las ciudades donde tienen acceso a televisión e internet. La vida del tropero es muy humilde y sacrificada, pero es una profesión muy digna, la cual en su momento fue de las más importantes en nuestro país, donde la ganadería tanto ovina como vacuna era la principal industria nacional y las haciendas se arreaban durante semanas desde los campos hasta los puertos más importantes. El ciclo de del tropero junto a la oveja es anual, ya que en cada estación del año se realiza un trabajo específico. Durante el verano se realiza la esquila, donde la comparsa de esquiladores arriba a la estancia y trabaja durante tres o cuatro días para esquilar las siete mil ovejas que componen la hacienda. En el otoño se realizan los arreos, lo cual involucra el movimiento de unas seis mil ovejas desde la Veranada, donde pasan el verano en las tierras altas, hacia la Invernada, las tierras bajas las cuales dan abrigo del invierno y tienen pastizal rejuvenecido para la hacienda. El arreo dura tres o cuatro días, dependiendo del clima, y está liderado por los troperos, quienes con sus perros van guiando el camino ya conocido por las ovejas veteranas. Para llegar al campo de la invernada deben cruzar un estrecho puente de madera el cual lleva allí desde hace años, una por una y durante todo un día cruza la hacienda para llegar al esperado pastizal. En invierno cada gaucho queda aislado en su puesto durante varios meses, su función es la de mantener la hacienda a salvo espantando y dando caza a los depredadores, los cuales llegan a matar unas 500 ovejas por temporada. En primavera se realizan los arreos desde la Invernada a la Veranada, donde nacen los corderos y el gaucho se toma sus vacaciones para ir a visitar a sus familias en el pueblo. Luego el ciclo comienza nuevamente.

 


 

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